La reclamación económico-administrativa es un procedimiento gratuito para impugnar decisiones de Hacienda cuando crees que se han equivocado. Tienes 1 mes desde la notificación para presentarla, no necesitas abogado y la resuelve un tribunal independiente. Debes explicar claramente tu caso, aportar pruebas y ser específico en lo que pides. Aunque debería resolverse en 1 año, suele tardar más. Si te deniegan la reclamación, puedes seguir reclamando por otras vías. Es tu derecho como contribuyente y puede ahorrarte mucho dinero.
Depende. Si en un año recibes préstamos, donativos o premios que en conjunto sumen más de $600,000 pesos, estás obligado a informarlo en tu declaración anual del ISR. Esto está establecido en el Artículo 90 del Código Fiscal de la Federación. Así que, si te cayó «un dinerito extra» y supera ese monto, más vale declararlo.
En general, los préstamos no generan impuestos. Sin embargo, el SAT puede sospechar que ese dinero es un ingreso disfrazado si no lo justificas correctamente. Para evitar malentendidos, es fundamental contar con documentación que respalde el préstamo, como un contrato o pagaré, y asegurarte de que en el concepto de la transferencia bancaria se especifique claramente que es un préstamo.
La regla es clara: si el total de tus préstamos supera los $600,000 pesos en un año fiscal, tienes que reportarlos en tu declaración anual. Ojo, no importa si es un préstamo bancario, personal o un préstamo con intereses del compadre. ¿Te dieron menos de esa cantidad? Entonces puedes respirar tranquilo; no es necesario declararlo (aunque igual conviene guardar papeles, por si acaso).
Esta es de esas preguntas que parece obvia, pero tiene truco. Los préstamos como tal no son deducibles, pero si estás pagando intereses por un crédito hipotecario para tu casa, ahí sí hay una ventaja. El SAT permite deducir los intereses reales pagados durante el año. Eso sí, la casa debe ser tu vivienda habitual. Así que, si pensabas que tu terreno en la playa aplicaba, malas noticias: ¡no se puede!
Resuelve tus dudas sobre cómo declarar préstamos y evitar problemas con el SAT.
Depende. Si en un año recibes préstamos, donativos o premios que en conjunto sumen más de $600,000 pesos, estás obligado a informarlo en tu declaración anual del ISR, según el Artículo 90 del Código Fiscal de la Federación. Si la suma es menor, no es necesario declararlo, pero conviene guardar la documentación.
En general, los préstamos no generan impuestos. Sin embargo, el SAT puede sospechar que ese dinero es un ingreso disfrazado si no lo justificas correctamente. Es fundamental contar con documentación que respalde el préstamo, como un contrato o pagaré, y especificar en la transferencia bancaria que es un préstamo.
Debes reportar todos los préstamos que, en conjunto, superen los $600,000 pesos en un año fiscal, sin importar si son bancarios, personales o de otra índole. Si la suma es menor, no es obligatorio declararlos, aunque es recomendable guardar los comprobantes.
No, los préstamos como tal no son deducibles. Sin embargo, si pagas intereses por un crédito hipotecario para tu vivienda habitual, puedes deducir los intereses reales pagados durante el año.
1. Firma un contrato o pagaré. 2. Realiza transferencias claras especificando que es un préstamo. 3. Guarda toda la documentación (estados de cuenta, recibos, correos). 4. Decláralo en tu declaración anual si supera los $600,000 pesos.
Errores comunes incluyen no especificar el origen del dinero, confiar en tratos verbales sin contrato, y olvidar declarar préstamos que superan el límite. Para evitarlos, documenta todo, firma contratos y declara los préstamos cuando corresponda.
Si todo esto te parece un dolor de cabeza, no te preocupes: TaxDown puede ser tu mejor aliado. Es una plataforma diseñada para ayudarte a presentar tu declaración de impuestos de forma sencilla y sin estrés.
Declarar un préstamo ante el SAT puede parecer un trámite pesado, pero no hay que entrar en pánico. Tener la documentación correcta, seguir los procedimientos y mantenerte al día con tus obligaciones fiscales hará que el SAT no te dé problemas. Recuerda, mejor prevenir que andar explicando de dónde salió ese dinero.
Contadora especializada en materia fiscal con más de 10 años de experiencia en el SAT y el sector privado. Apasionada por ayudar a las personas a cumplir con sus obligaciones tributarias de forma sencilla y ágil. Mi enfoque está en automatizar procesos fiscales y diseñar soluciones innovadoras que generen impacto real.