Trabajas por tu cuenta, manejas tu tiempo y decides cuánto cobrar. Suena genial, ¿no? pero luego llega la gran pregunta: «Si trabajo por mi cuenta, ¿debo pagar impuestos?» La respuesta es ¡Sí! Y aunque no es el tema más emocionante del mundo, es necesario entenderlo si quieres evitar problemas (y multas).
La reclamación económico-administrativa es un procedimiento gratuito para impugnar decisiones de Hacienda cuando crees que se han equivocado. Tienes 1 mes desde la notificación para presentarla, no necesitas abogado y la resuelve un tribunal independiente. Debes explicar claramente tu caso, aportar pruebas y ser específico en lo que pides. Aunque debería resolverse en 1 año, suele tardar más. Si te deniegan la reclamación, puedes seguir reclamando por otras vías. Es tu derecho como contribuyente y puede ahorrarte mucho dinero.
Trabajar por cuenta propia no solo significa libertad, también conlleva responsabilidades fiscales. No todo es Netflix en horario laboral. Como freelancer, debes:
No cumplir con esto podría traerte un problemón con el SAT (y ya sabemos que no es buena idea jugarle al vivo con ellos).
Tienes tres caminos principales:
Régimen Simplificado de Confianza (RESICO)
Si tus ingresos no superan los $3.5 millones al año, este régimen es tu mejor aliado. Pagas impuestos con tasas reducidas (del 1% al 2.5%) y te ahorras papeleo innecesario. Estos límites y tasas se confirman en el portal del Servicio de Administración Tributaria. Menos trámites, menos dolores de cabeza.
Perfecto para: freelancers con ingresos modestos que prefieren pagar lo justo sin complicarse demasiado.
Régimen de Actividades Empresariales y Profesionales
Ideal si tienes ingresos altos y necesitas deducir gastos (computadora, internet, cafés para reuniones y demás). Pagarás ISR según tu nivel de ingresos y posiblemente IVA.
Ideal para: freelancers con costos elevados que quieren optimizar su carga fiscal.
Régimen de Plataformas Tecnológicas
Si trabajas con Uber, Rappi, Airbnb o Upwork, este régimen es para ti. Las plataformas retienen impuestos automáticamente, aunque igual debes presentar declaraciones. Puedes revisar las obligaciones de este esquema en el Servicio de Administración Tributaria.
Óptimo para: quienes generan ingresos mediante apps y buscan procesos fáciles y automáticos.
Límite de ingresos: Sin límite establecido
Recomendado para: Negocios en crecimiento y establecidos
Límite de ingresos: Depende de cada plataforma/app
Ejemplos: Uber, Rappi, Airbnb, plataformas de entrega
La elección del régimen fiscal adecuado depende de tu situación específica: tipo de actividad, nivel de ingresos, gastos deducibles y proyección de crecimiento. Consulta con un contador o asesor fiscal para tomar la mejor decisión según tu caso particular.
Nota: Los montos y regulaciones están sujetos a cambios según disposiciones fiscales vigentes.
Hazte estas preguntas:
Si quieres lo más sencillo, RESICO es la opción. Si tienes gastos elevados, ve por Actividades Empresariales. Y si trabajas con plataformas digitales, ya tienes un régimen asignado.
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Contadora especializada en materia fiscal con más de 10 años de experiencia en el SAT y el sector privado. Apasionada por ayudar a las personas a cumplir con sus obligaciones tributarias de forma sencilla y ágil. Mi enfoque está en automatizar procesos fiscales y diseñar soluciones innovadoras que generen impacto real.