La reclamación económico-administrativa es un procedimiento gratuito para impugnar decisiones de Hacienda cuando crees que se han equivocado. Tienes 1 mes desde la notificación para presentarla, no necesitas abogado y la resuelve un tribunal independiente. Debes explicar claramente tu caso, aportar pruebas y ser específico en lo que pides. Aunque debería resolverse en 1 año, suele tardar más. Si te deniegan la reclamación, puedes seguir reclamando por otras vías. Es tu derecho como contribuyente y puede ahorrarte mucho dinero.
El SAT no acepta cualquier justificación, así que si quieres que un gasto te ayude a pagar menos impuestos, debe cumplir con lo siguiente:
Si no sigues estas reglas, tu deducción será rechazada más rápido que un mal chiste en una boda.
Este pedacito de la ley establece que si debías retener impuestos y no lo hiciste, tu gasto no es deducible. O sea, si contratas a alguien y no le retienes ISR o IVA cuando debías hacerlo, prepárate para que el SAT te diga: «¡gracias por intentarlo, pero no!». Mejor hacerlo bien desde el principio y evitar dolores de cabeza.
Para el SAT, las palabras se las lleva el viento. Necesitas pruebas, y estas son las imprescindibles:
Básicamente, sin documentos, tu deducción es un mito. Y el SAT no cree en mitos.
Bueno, aquí las cosas pueden ponerse feas:
En resumen: hazlo bien desde el principio y ahórrate problemas.
Resuelve tus dudas sobre cómo deducir gastos y pagar menos impuestos cumpliendo con la ley.
El Artículo 27 de la LISR establece los requisitos y condiciones que deben cumplir los gastos para ser deducibles de impuestos. Es fundamental para pagar menos impuestos de manera legal, ya que dicta qué gastos puedes deducir y bajo qué reglas.
El gasto debe ser indispensable para tu actividad económica, contar con factura electrónica (CFDI) con todos los datos correctos, haber sido pagado con medios bancarios, que el proveedor esté registrado ante el SAT y aplicar retenciones si corresponde.
El SAT puede rechazar la deducción, lo que implica pagar más impuestos, recibir multas y sanciones, e incluso ser sujeto a una auditoría.
Debes contar con factura electrónica (CFDI), comprobante de pago (estado de cuenta, transferencia o cheque), contrato o documentos adicionales si aplica, y comprobante de retención en caso necesario.
La fracción V indica que si debías retener impuestos y no lo hiciste, el gasto no es deducible. Es fundamental cumplir con las retenciones para evitar problemas con el SAT.
TaxDown te ayuda a verificar si tus gastos son deducibles, revisa que tus facturas sean válidas, asegura que realices las retenciones necesarias y te acompaña en tu declaración para evitar errores y problemas fiscales.
Si todo esto te suena a chino (o simplemente no quieres complicarte), TaxDown es tu salvación. Nosotros:
En otras palabras, nos encargamos del rollo fiscal para que tú solo pienses en tu dinero. Porque si ya pagaste impuestos, mínimo deduce lo que te toca.
En conclusión, el Artículo 27 de la LISR es clave para pagar lo justo y no más. Pero las deducciones no son automáticas ni un «sí porque sí». Si no cumples con los requisitos, te tocará pagar más de la cuenta.
La buena noticia es que no tienes que hacerlo solo. Con TaxDown, puedes asegurarte de que todo esté en orden, sin errores ni sustos. ¡Mejor que te sobre dinero a que te falte!
Contadora especializada en materia fiscal con más de 10 años de experiencia en el SAT y el sector privado. Apasionada por ayudar a las personas a cumplir con sus obligaciones tributarias de forma sencilla y ágil. Mi enfoque está en automatizar procesos fiscales y diseñar soluciones innovadoras que generen impacto real.