La reclamación económico-administrativa es un procedimiento gratuito para impugnar decisiones de Hacienda cuando crees que se han equivocado. Tienes 1 mes desde la notificación para presentarla, no necesitas abogado y la resuelve un tribunal independiente. Debes explicar claramente tu caso, aportar pruebas y ser específico en lo que pides. Aunque debería resolverse en 1 año, suele tardar más. Si te deniegan la reclamación, puedes seguir reclamando por otras vías. Es tu derecho como contribuyente y puede ahorrarte mucho dinero.
Si en el año juntaste más de $400,000 entre todos tus ingresos, ya sea porque te aumentaron el sueldo, recibiste bonos jugosos o simplemente trabajaste sin descanso, es obligatorio presentar tu Declaración Anual.
No importa si tu patrón ya te retuvo impuestos mes a mes, el SAT quiere ver los números por escrito. Así que, si te pasaste de ese límite, no hay de otra: toca reportarlo.
Si en el año cambiaste de trabajo, trabajaste para varios patrones o simplemente eres de los que les gusta diversificar ingresos, el SAT también te tiene en la mira.
No importa si en total no rebasaste los $400,000, el simple hecho de tener más de un pagador ya te mete en la categoría de «declarantes obligados».
Mira el lado positivo: quizás te toca saldo a favor.
Si además de tu sueldo normal tuviste ingresos extra por honorarios, rentas o cualquier otra actividad, ya estás dentro del club de los declarantes.
El SAT no discrimina: quiere saber de dónde viene cada peso. Así que, si recibiste lana por otro lado, anótalo bien porque eso también cuenta para tu Declaración Anual.
Si por cualquier razón te diste unas «vacaciones indefinidas» antes de que terminara el año, aguas. Aunque ya no estés en la nómina, si trabajaste parte del año y tuviste ingresos, necesitas hacer tu Declaración Anual.
Resuelve tus dudas más comunes sobre quién debe presentar la Declaración Anual y cómo hacerlo sin complicaciones.
Están obligados quienes ganaron más de $400,000 al año, tuvieron más de un patrón, recibieron ingresos extra (honorarios, rentas, etc.), dejaron de trabajar antes de fin de año, trabajaron para empleadores que no retienen impuestos, funcionarios públicos, empleados de gobierno, militares y fuerzas de seguridad, y pensionados con ingresos adicionales a la pensión.
Si tuviste más de un patrón, aunque no superes los $400,000, debes presentar la Declaración Anual. También debes declarar si recibiste ingresos adicionales a tu sueldo, como honorarios, rentas u otras actividades.
Sí, el pago de colegiaturas puede ser deducible y podrías obtener saldo a favor. Además, 8 de cada 10 trabajadores tienen saldo a favor y pueden recuperarlo presentando correctamente su declaración.
Si entras en cualquiera de las categorías de arriba, ya sabes que el SAT está esperando tu declaración. Evita problemas, hazlo a tiempo y, si puedes, busca ayuda para que todo salga bien. Y recuerda, declarar impuestos puede no ser divertido, pero una multa del SAT lo es aún menos.
Sabemos que el SAT no es precisamente la institución más amigable del mundo, pero la buena noticia es que TaxDown puede ayudarte a hacer tu Declaración Anual sin complicaciones. Olvídate de pelear con códigos fiscales y deja que los expertos te ayuden a declarar fácil, rápido y sin errores.
Si trabajaste para un organismo internacional, una embajada o un empleador que no está obligado a hacer retenciones, adivina quién tiene que pagar los impuestos directamente… Sí, tú.
Aquí no hay escapatoria: si el SAT no recibió su tajada de manera automática, la tendrá que recibir por tu parte.
Si trabajas para el gobierno, también hay que hacer la Declaración Anual. Aunque muchas veces les retienen los impuestos como a cualquier asalariado, la obligación de presentar la declaración sigue en pie. Así que, si eres de los que «sirven al país», también sirve tu declaración.
Ser parte de las Fuerzas Armadas o algún cuerpo de seguridad no te exime de declarar. Así que, además de proteger al país, también hay que proteger tu situación fiscal presentando la Declaración Anual.
Si recibes una pensión y no pasas de los $400,000 al año, probablemente no tengas que hacer la Declaración Anual. Pero si tienes otros ingresos además de tu pensión, entonces ya estás en la jugada y te toca declarar.
Contadora especializada en materia fiscal con más de 10 años de experiencia en el SAT y el sector privado. Apasionada por ayudar a las personas a cumplir con sus obligaciones tributarias de forma sencilla y ágil. Mi enfoque está en automatizar procesos fiscales y diseñar soluciones innovadoras que generen impacto real.