El IVA en México es un impuesto indirecto que se aplica al consumo de productos y servicios. La tasa general es del 16%, aunque existe una tasa reducida del 8% en zonas fronterizas, además de actividades gravadas al 0% o exentas. El consumidor final paga el impuesto, mientras que las empresas actúan como recaudadores, gestionando el IVA trasladado y acreditando el pagado en sus insumos para reportarlo al SAT.
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El Impuesto al Valor Agregado (IVA) es un impuesto indirecto que pagas cada vez que compras productos o servicios. Aunque parece simple, el IVA en México juega un papel importante en la economía, ya que se aplica a la mayoría de las transacciones comerciales. Pero ¿para qué sirve exactamente? A continuación, te lo explico de una forma clara y sencilla.
El IVA sirve para que el gobierno tenga fondos para servicios esenciales como la educación, la seguridad y la salud. Como es un impuesto que casi todos pagan cuando consumen, es una de las principales fuentes de ingresos del Estado. Además, es un impuesto indirecto, lo que significa que no te lo quitan de tu sueldo, sino que lo pagas cuando consumes.
A ver, que no necesitas contratar un asesor fiscal solo en abril cuando se vienen las prisas de la declaración anual. Hay varias situaciones donde puede ser súper útil:
En México, la mayoría de los productos y servicios tienen IVA, pero hay excepciones. Por ejemplo, los alimentos no procesados, como las frutas y verduras, no tienen IVA, ni los medicamentos. Sin embargo, si vas a un restaurante, sí pagas IVA sobre tu comida. También hay servicios que pagan IVA, como las asesorías o la compra de productos electrónicos.
Existen tres tipos de tasas de IVA en México:

La tasa del 16% es la que aplicará en la mayoría de tus compras diarias, desde el café que tomas por la mañana hasta las compras de ropa. En cambio, el 0% aplica en productos básicos como la leche o los libros, para hacerlos más accesibles. Finalmente, los productos exentos, como los servicios médicos, no tienen IVA para que su costo no se encarezca más.
En las zonas fronterizas de México, el IVA es diferente. Aquí, en lugar de la tasa del 16%, se aplica una tasa reducida del 8%. Esto se hace para promover el comercio en esas áreas y que los mexicanos no crucen a otros países, como Estados Unidos, para hacer sus compras a precios más bajos.
Las reformas más recientes al IVA en México han incluido medidas para que las plataformas digitales también cobren este impuesto. Así, cuando pagas tu suscripción de streaming o compras algo en una tienda en línea, el IVA está incluido en el precio. Esta medida busca equilibrar el mercado entre comercios tradicionales y digitales.

Con el crecimiento de las plataformas en línea, desde Netflix hasta Amazon, el gobierno mexicano decidió que estos servicios también deben pagar IVA. Esto significa que cuando pagas tu suscripción a una plataforma de streaming, ya estás pagando el IVA en el precio final. El objetivo es que las empresas digitales también contribuyan a los ingresos fiscales del país.
Para las pequeñas y medianas empresas (PYMEs), gestionar el IVA puede ser un dolor de cabeza. Además de vender productos con IVA, deben estar al tanto de cómo recuperarlo en sus compras. Esto puede ser complicado, pero es fundamental para que las PYMEs puedan deducir el IVA que pagan en su operación y mejorar su flujo de caja.
El IVA no es algo exclusivo de México; muchos países alrededor del mundo también tienen este impuesto, aunque lo llaman de formas distintas. Por ejemplo, en Europa, lo conocen como “VAT” y en países como España la tasa estándar es del 21%. Esto significa que, aunque en México el 16% pueda parecer alto, hay lugares donde es aún mayor.
A veces parece que necesitas traductor para entender el lenguaje fiscal, así que aquí te va la versión humana de las dudas más comunes.
En México, la tasa general del IVA es del 16%. Sin embargo, hay productos y servicios que están sujetos a una tasa del 0%, y algunos están exentos de este impuesto, como ciertos alimentos y medicinas.
En 2025, la tasa del IVA en México sigue siendo del 16% para la mayoría de productos y servicios. Además, se mantienen las tasas del 0% para algunos bienes esenciales y exenciones en otros casos específicos.
El IVA en México se utiliza para financiar el gasto público del gobierno. Este impuesto se cobra en la venta de productos y servicios, y es pagado por el consumidor final. Las empresas actúan como intermediarios, recaudando el IVA de las ventas y pagándolo al gobierno, después de acreditar el IVA que han pagado en sus compras.
El IVA en México es un impuesto que pagamos todos los días sin darnos cuenta, pero juega un rol esencial en la economía del país. Desde productos básicos hasta plataformas digitales, casi todas nuestras compras incluyen este impuesto. Conocer cómo funciona y para qué sirve nos ayuda a entender mejor por qué siempre pagamos un poco más de lo que indica el precio original. Ahora, cada vez que compremos algo, sabremos que ese porcentaje extra está ayudando a financiar servicios importantes como educación y salud.
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Contadora especializada en materia fiscal con más de 10 años de experiencia en el SAT y el sector privado. Apasionada por ayudar a las personas a cumplir con sus obligaciones tributarias de forma sencilla y ágil. Mi enfoque está en automatizar procesos fiscales y diseñar soluciones innovadoras que generen impacto real.