La reclamación económico-administrativa es un procedimiento gratuito para impugnar decisiones de Hacienda cuando crees que se han equivocado. Tienes 1 mes desde la notificación para presentarla, no necesitas abogado y la resuelve un tribunal independiente. Debes explicar claramente tu caso, aportar pruebas y ser específico en lo que pides. Aunque debería resolverse en 1 año, suele tardar más. Si te deniegan la reclamación, puedes seguir reclamando por otras vías. Es tu derecho como contribuyente y puede ahorrarte mucho dinero.
Básicamente, es dinero que llega a tu cartera sin que tengas que pagar Impuesto Sobre la Renta (ISR). O sea, lo puedes gastar sin que el SAT meta su cuchara. Algunos ejemplos son las indemnizaciones, las pensiones o ciertos beneficios laborales. Es como si te dieran un bono sorpresa sin la famosa “letra chiquita”… bueno, casi.
Algunas fuentes de ingresos tienen la bendición fiscal de no pagar ISR, pero hay límites. Veamos cuáles son:
Algunas prestaciones del trabajo pueden estar exentas, como:
Si te pasas de estos montos, ya te tocará compartir con el SAT.
Si te despiden, al menos tienes un alivio: la indemnización puede estar exenta hasta cierto límite. O sea, si te quedas sin chamba, el SAT no te va a exprimir (por lo menos en este aspecto).
Para los que ya colgaron los guantes del trabajo, hay buenas noticias. Las pensiones y jubilaciones están exentas hasta un límite mensual de 15 veces el valor de la UMA.
Si tu empresa te reembolsa gastos médicos o funerarios, esos pagos no generan impuestos. El SAT entiende (por una vez) que esos desembolsos no son precisamente un «lujo».
Además de los anteriores, hay otros ingresos que también pueden quedar libres de impuestos:
Si te cae una herencia o te hacen una donación importante, en la mayoría de los casos está exento de ISR. Pero hay reglas, así que no cantes victoria antes de revisar los requisitos.
Ganar la rifa del trabajo o un concurso de talento puede ser emocionante. La buena noticia es que algunos premios están exentos de ISR. Pero ojo, si hablamos de cantidades grandes, el SAT podría pedir su parte.
Sí, no todo es miel sobre hojuelas. Cada ingreso exento tiene un tope máximo. Si te pasas de ese límite, el exceso sí paga impuestos. Es como cuando te dicen «todo lo que quieras del buffet», pero en letra pequeña dice «sólo dos vueltas».
¿Cómo declarar ingresos exentos sin hacer un desastre?
Aunque estos ingresos no paguen ISR, sí debes presentarlos en tu declaración anual. Aquí te dejo los pasos para no meter la pata:
Descubre las dudas más comunes sobre los ingresos que puedes recibir sin pagar impuestos al SAT y cómo aprovecharlos correctamente.
Un ingreso exento es dinero que recibes y que no está sujeto al pago de Impuesto Sobre la Renta (ISR) ante el SAT, siempre que cumplas con ciertos requisitos y límites establecidos por la ley.
Algunos ejemplos de ingresos exentos son: prestaciones laborales como aguinaldo (hasta 30 UMA), prima vacacional (hasta 15 UMA) y vales de despensa; indemnizaciones y compensaciones por despido; jubilaciones y pensiones (hasta 15 UMA mensuales); reembolsos de gastos médicos y funerarios; herencias y donaciones; y ciertos premios y concursos, siempre que no excedan los límites establecidos.
Sí, cada ingreso exento tiene un tope máximo. Si se supera ese límite, el excedente sí paga impuestos. Para declararlos, debes reunir los comprobantes, ingresar al portal del SAT, capturar la información correctamente y revisar antes de enviar tu declaración. Herramientas como TaxDown pueden ayudarte a hacerlo de forma sencilla y sin errores.
Si prefieres evitar dolores de cabeza, TaxDown te ayuda a declarar tus ingresos exentos de forma sencilla y sin errores. Su plataforma es fácil de usar y te guía paso a paso para que el SAT no te mande «recaditos» inesperados. ¡Más fácil imposible!
Saber qué ingresos están exentos y cómo declararlos puede hacerte la vida más fácil (y ahorrarte un susto fiscal). Recuerda que el SAT no perdona errores, así que mejor lleva tu declaración al día y usa herramientas como TaxDown para que todo salga derechito. ¡Ahora sí, a disfrutar tu dinero sin preocupaciones!
Contadora especializada en materia fiscal con más de 10 años de experiencia en el SAT y el sector privado. Apasionada por ayudar a las personas a cumplir con sus obligaciones tributarias de forma sencilla y ágil. Mi enfoque está en automatizar procesos fiscales y diseñar soluciones innovadoras que generen impacto real.