La reclamación económico-administrativa es un procedimiento gratuito para impugnar decisiones de Hacienda cuando crees que se han equivocado. Tienes 1 mes desde la notificación para presentarla, no necesitas abogado y la resuelve un tribunal independiente. Debes explicar claramente tu caso, aportar pruebas y ser específico en lo que pides. Aunque debería resolverse en 1 año, suele tardar más. Si te deniegan la reclamación, puedes seguir reclamando por otras vías. Es tu derecho como contribuyente y puede ahorrarte mucho dinero.
El tema del IVA trasladado y el IVA por trasladar puede sonar como una película de terror fiscal, pero no te preocupes, aquí te lo explico sin rodeos (ni tecnicismos aburridos). En esencia, el primero es el IVA que ya cobraste a tus clientes y el segundo, el que tienes pendiente de cobrar. Ambos son indispensables en la contabilidad de cualquier negocio en México.
El IVA trasladado es ese impuesto que incluyes en la factura cada vez que vendes algo o das un servicio. Pero ojo, no te pertenece, tú solo eres el "mensajero" entre tu cliente y el SAT. Piensa en el IVA trasladado como una especie de dinero prestado: lo recibes, pero tienes que regresarlo a Hacienda.
Ejemplo práctico: si vendes un pastel por $100 más $16 de IVA, ese dinerito extra no es tuyo, aunque lo tengas en tu cuenta bancaria. Lo debes de declarar, porque el SAT siempre anda vigilando como "el vecino chismoso".
Si ofreces un crédito a tus clientes y aún no te han pagado, el IVA por trasladar sigue "esperando" en tu contabilidad. Este IVA no se reporta hasta que recibes el dinero.Este es el primo que siempre llega tarde a las reuniones familiares ¿Por qué? porque el IVA por trasladar es el impuesto que aún no cobras, está "en camino". Esto pasa cuando vendes algo a crédito: el cliente todavía no te paga, pero tú ya tienes la obligación de considerar ese IVA en tus cuentas.
Imagina que vendes unos refrescos por $1,000 más $160 de IVA a pagar en tres meses. Ese IVA no es trasladado hasta que recibas el pago completo. Básicamente, está en la fila esperando su turno.
No son lo mismo ya que tienen sus diferencias:
En resumen, el primero es como un paquete entregado y firmado, mientras que el segundo sigue en tránsito con el repartidor.
Ejemplos prácticos
Imagina que tienes un negocio de pizzas. Un cliente llega y pide una pizza grande por $200. Como el precio incluye el IVA, haces el cálculo:
Costo neto (sin IVA): $200 ÷ 1.16 = $172.41
IVA trasladado: $200 - $172.41 = $27.59
En este caso, esos $27.59 son el IVA trasladado. Tú ya lo cobraste, lo tienes en tu cuenta bancaria y ahora estás obligado a reportarlo al SAT en tu declaración mensual.
Nota importante: No gastes ese IVA en ingredientes para más pizzas; no es dinero tuyo. Guárdalo como si fuera el aguinaldo, porque el SAT no se lo toma a la ligera si no lo pagas.
Eres dentista y un cliente viene por un tratamiento de ortodoncia que cuesta $10,000. Deciden pagarte en plazos mensuales durante un año. En este caso:
Emitiste una factura por $10,000 + $1,600 de IVA.
Al cierre del mes, solo recibiste el primer pago de $1,000.
Aquí, el IVA por trasladar sería $1,600 - $160 (lo correspondiente al pago recibido), es decir, $1,440. Este IVA queda pendiente de ser trasladado en tu contabilidad, y lo harás conforme recibas los pagos.
Precaución: Si haces las cosas mal y reportas todo el IVA como si ya lo hubieras cobrado, te metes en un lío. El SAT te podría pedir dinero que aún no tienes.
Obligaciones fiscales
Para mantenerte fuera del radar de los malos, asegúrate de:
Aquí no hay finales felices: si no calculas o reportas el IVA correctamente, el SAT puede multarte, cobrarte recargos y hasta darte un buen susto fiscal. Mejor no juegues con ellos, porque, como dicen, "Hacienda ni olvida ni perdona".
Resuelve tus dudas sobre estos conceptos clave para la contabilidad y obligaciones fiscales en México.
El IVA trasladado es el impuesto que incluyes en la factura cada vez que vendes un producto o servicio. No te pertenece, solo lo recibes para después entregarlo al SAT. Es como dinero prestado: lo cobras, pero debes reportarlo y pagarlo a Hacienda.
El IVA por trasladar es el impuesto que aún no has cobrado porque tu cliente no te ha pagado. Sucede cuando vendes a crédito; el IVA está pendiente y solo se reporta cuando recibes el pago.
El IVA trasladado ya fue cobrado y debe ser entregado al SAT, mientras que el IVA por trasladar está pendiente porque aún no has recibido el pago completo del cliente. El primero es como un paquete entregado, el segundo sigue en tránsito.
Si no calculas o reportas el IVA correctamente, el SAT puede multarte, cobrarte recargos y generarte problemas fiscales. Es importante manejar bien ambos conceptos para evitar sanciones.
TaxDown te ayuda a cumplir con tus obligaciones fiscales de manera sencilla y sin errores, asegurándose de que reportes y pagues correctamente el IVA trasladado y manejes bien el IVA por trasladar.
¿Te suena complicado? Pues con TaxDown todo es más fácil. Nosotros nos encargamos de que cumplas con el SAT sin estrés ni errores. Tú preocúpate por vender, que nosotros hacemos el resto.
El IVA trasladado y el IVA por trasladar son conceptos básicos pero fundamentales para cualquier negocio. Manejar bien ambos no solo te evita problemas, sino que también te ayuda a mantener tus finanzas en orden. Y si quieres simplificar tu vida fiscal, ¡TaxDown es tu mejor opción!
Contadora especializada en materia fiscal con más de 10 años de experiencia en el SAT y el sector privado. Apasionada por ayudar a las personas a cumplir con sus obligaciones tributarias de forma sencilla y ágil. Mi enfoque está en automatizar procesos fiscales y diseñar soluciones innovadoras que generen impacto real.