La reclamación económico-administrativa es un procedimiento gratuito para impugnar decisiones de Hacienda cuando crees que se han equivocado. Tienes 1 mes desde la notificación para presentarla, no necesitas abogado y la resuelve un tribunal independiente. Debes explicar claramente tu caso, aportar pruebas y ser específico en lo que pides. Aunque debería resolverse en 1 año, suele tardar más. Si te deniegan la reclamación, puedes seguir reclamando por otras vías. Es tu derecho como contribuyente y puede ahorrarte mucho dinero.
Aunque, de manera coloquial, se conoce como “factura”, hoy en día en México el término oficial es Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI). La legislación fiscal exige a los contribuyentes que emitan dichos comprobantes cuando realicen operaciones comerciales o perciban ingresos económicos (entre otros casos).
En años anteriores las facturas eran documentos de papel, que las empresas entregaban a sus clientes cuando se llevaba a cabo una operación. Por ejemplo, si una persona compraba una televisión en un supermercado, podía pedir una factura al vendedor.
De esta manera, la persona que hacía la compra podría acreditar ante el Servicio de Administración Tributaria que hizo un gasto deducible, descontar esa cantidad de sus ingresos, y pagar menos impuestos. Es decir, una factura era una manera de comprobar ante el SAT que se llevó a cabo un gasto indispensable para las actividades económicas realizadas.
Actualmente las cosas funcionan igual, aunque las “facturas de papel” dejaron de existir. A partir del año 2014, los únicos comprobantes fiscales aceptados son los mencionados CFDI. Los contribuyentes los pueden emitir de manera gratuita en la página del SAT o contratar el servicio de una empresa certificada por esa dependencia para expedirlos.
La realidad es que, como algo que caracteriza a los impuestos, los requisitos para emitir una factura suelen cambiar año con año y por ello, aumenta la dificultad para los contribuyentes. Para eso, el SAT emite documentos como la “Guía de llenado” que ayudan a los contribuyentes a resolver dudas sobre cómo elaborarlas.
Hay que decir que existen diferentes tipos de CFDI. Cada uno de ellos se emite en diferente situación. Para este artículo únicamente mencionaremos los que, a nuestro criterio, son los más importantes:
Sin duda, este tipo es el que se elabora más a menudo. Como lo indica su nombre, se debe emitir cuando los contribuyentes reciban un ingreso o realicen una operación económica. Si un contribuyente emite un CFDI de este tipo, el SAT puede interpretarlo como una manifestación expresa de que se obtuvo un ingreso, por lo tanto, se debe tener cuidado de no emitir comprobantes por operaciones no realizadas.
Los contribuyentes que estén obligados a emitirlos deben señalar, entre otros, aspectos como:
Asimismo, el SAT publica en su página de Internet el catálogo de productos o servicios, que enlista las claves que se deben usar para el llenado de estos comprobantes.
También existen los CFDI del tipo “Egreso”, conocida coloquialmente como “nota de crédito”. La intención de emitir estos comprobantes es registrar devoluciones, descuentos o bonificaciones. Por ejemplo, si un cliente solicita la devolución de su dinero por haber devuelto un producto, la empresa deberá emitir un CFDI de este tipo. Los importes que se encuentra en los CFDI de tipo “Egreso” se disminuyen de los ingresos, es decir, son deducciones que los contribuyentes pueden aplicar.
Si te encuentras en el Régimen de Sueldos y Salarios, tu empleador (patrón) deberá emitir una factura electrónica por las percepciones que recibas. Para el SAT, esto es el indicador de cuál fue el monto de tus percepciones laborales a lo largo del año fiscal, por lo que si recibieras un comprobante de algún emisor desconocido, es importante que lo denuncies ante la autoridad fiscal.
Cualquier percepción laboral debe estar respaldada por un comprobante de este tipo, sin importar si se trata de un ingreso exento como uno gravado.
Resuelve tus dudas principales sobre la factura electrónica y su uso fiscal en México.
La factura electrónica, conocida oficialmente como Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI), es un comprobante fiscal digital requerido por el SAT en México para registrar operaciones comerciales y deducir gastos. Sustituyó a las facturas en papel desde 2014 y es obligatoria para acreditar gastos y cumplir con obligaciones fiscales.
Emitir una factura electrónica puede ser complicado debido a que los requisitos suelen cambiar cada año. Sin embargo, el SAT proporciona guías de llenado y existen servicios especializados que facilitan el proceso para los contribuyentes.
Existen varios tipos de CFDI, siendo los principales: Ingreso (por operaciones económicas o ingresos), Egreso (nota de crédito para devoluciones, descuentos o bonificaciones) y Nómina (por percepciones laborales). Cada uno se utiliza en situaciones específicas y es importante emitirlos correctamente para evitar problemas fiscales.
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